Me encanta que la gente llegue a su madurez (artística). A veces cuesta más y a veces cuesta menos pero siempre significa liberarse de prejuicios abrir tus miras y coquetear con estilos. Más allá de los clichés que te impongan desde fuera. Generalmente, siempre va a implicar reacciones de todo tipo, entre los críticos que no son capaces de asimilar aquello que se sale de lo común o de lo establecido (léase: la reseña ya prefabricada) y sobre todo entre el público. Quizás el verdadero problema es que muchas veces uno se arriesga a perder lo que ya tiene seguro y que la masa de seguidores reniegue de ti (no hay más que ver las palabras del video que aparece más abajo)
Todo eso significa madurez. Porque solo si has conseguido llegar a ella te dan igual las reacciones y prefieres simplemente hacer lo que más te llame la atención en ese momento. Y si ya recurres a la madoniana práctica de utilizar al productor de moda el resultado suele ser bastante desgustable.
Chris Cornell acaba de alcanzar la madurez. Ojo. No digo que Sound Garden no fuera una banda estupenda o que Audioslave tuviera temazos que verdaderamente es muy complicado que vuelva a lograr realizar, pero únicamente desde que hiciera aquel tema de Bond que ni fu ni fa parece que por fin se liberaba de cualquier atadura.
La culminación, su nuevo disco, Scream, que todo indica que va a convertirse en uno de los acontecimientos del año.
The Killers, Franz Ferdinand, Chris Cornell, ¿quién más se apunta a madurar?
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