lunes, 05 de enero de 2009

No podía ser de otro modo. Casi me siento mal por ser tan previsible, pero me rendí hace tiempo a una canción que podría llamarse perfectamente Love in the time of machines

 

Es cierto que cuando llevas esperando algo más de diez años y no te decepciona, el goce de que haya merecido la pena todo este tiempo provoca que el resultado cautive a más no poder. Y así sido así. Machine gun es la canción colosal de un tercer disco que es más de lo que uno esperaba que el trip hop pudiera seguir dando. Lo que hace Beth en esa canción, con ese fondo de sinfonía de máquinas atronadoras, es de un desgarro tan tremendo, que te dejas el alma mientras lo oyes. Dudo que nadie pueda igualar el sentimiento con el que canta esta chica. Como ya hizo hace casi quince años en Roads parece que se le va la vida en cada estrofa. Un sufrimiento para el espíritu que es tan perfecto que supone un absoluto goce para los sentidos.

 

Ya digo que siento haber sido tan poco original: vuelve Portishead y toma ya, canción favorita del año, pero era imposible no rendirse a ellos.

 

El video evidentemente no es el oficial (de inserción desactivada), pero así aprovechamos ese guiño de la melodía final a Terminador.

 

Ojo: duele.

 


Tags: Música, Portishead, Beth Gibbons.

Publicado por Desconocido @ 10:00
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios