lunes, 29 de diciembre de 2008

Es absolutamente sorprendente cómo Gnarls Barkley se han convertido en el máximo exponente de la música negra exportable gracias a un disco lleno de matices, un conjunto que va más allá del mero r n’ b y que ofrece temas de todo tipo. Desde singles poderosísimos como Run y Who’s gonna save my soul, piezas de lo más graciosas como Blind Mary, o deliciosas composiciones funk como Charity chase o hasta folk en  No time soon.

Pero mi canción favorita del disco es Surprise, un elenco de estilos en menos de cuatro minutos de sabor clásico, casi sesentero pero conjugado con el toque propio de Gnarls Barkley. Desde luego, si tuviera que elegir tres discos de este año uno seguro que sería éste. Síntoma de lo mucho que me ha calado el The odd couple. Lástima que haya que vencer el sambenito one hit wonder de Crazy.

 


Tags: Música, Gnarls Barkley

Publicado por inthemood4love @ 0:28
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